01 · diseño
Diseño web en Gran Canaria
Páginas rápidas, en tres idiomas, hechas para reservar. Desarrollamos nosotros. Sin subcontratar.
Cómo trabajamos el diseño web en Gran Canaria
No empezamos por el diseño. Empezamos por entender a quién le vendes y qué quieres que haga esa persona cuando entre. El resto —colores, tipografías, fotos— viene después y es más fácil. Este es el orden que seguimos y por qué.
Diseño web en Gran Canaria para negocios de temporada
La mayoría de las webs que nos llegan están hechas como si el año fuera plano. Aquí no lo es. Un apartamento en el sur tiene precios distintos en enero y en mayo, disponibilidad que cambia por semanas y un público que en invierno es alemán y en verano es peninsular. Un restaurante abre siete días en temporada alta y cierra los lunes en octubre. Una empresa de excursiones tiene actividades que solo salen cuando hay grupo. Si todo eso hay que cambiarlo llamando al informático, no se cambia nunca. Y entonces la web enseña horarios viejos, precios que ya no son y actividades que no se hacen. Eso no es un problema de diseño: es un problema de confianza, y se paga en reservas perdidas. Nosotros montamos las webs para que el propio negocio pueda tocar lo que cambia cada temporada sin romper nada. Precios, horarios, disponibilidad, fotos de portada, mensajes de cierre. Con un panel simple y una formación de una hora, no con un manual de sesenta páginas. Lo que no debe tocarse queda bloqueado, para que nadie desmonte sin querer la estructura que hace que Google entienda la página.
Antes del diseño, la estructura
Una web que no está bien estructurada no se arregla luego con SEO. Se rehace. Antes de dibujar nada definimos el árbol de páginas: qué servicios llevan página propia, cómo se enlazan entre ellos, qué va en el menú y qué va solo en el pie. Parece burocrático y es lo que decide si dentro de un año se puede posicionar o no. La regla que aplicamos es sencilla: una intención de búsqueda, una página. Si alguien busca "diseño web" y otro busca "tienda online", son dos búsquedas distintas y necesitan dos páginas distintas. Meterlo todo en una sola página de "servicios" es el error más repetido, y condena a no salir en ninguna de las dos. También definimos desde el principio el camino a la conversión. Cuántos clics hay desde la portada hasta el formulario, dónde aparece el botón de WhatsApp, qué pasa cuando alguien llega a una página de servicio desde Google sin haber visto la portada. Cuando eso está claro, el diseño va rápido. Cuando no lo está, se rediseña tres veces y sigue sin funcionar.
Tipos de páginas web en Gran Canaria que desarrollamos
No todos los negocios necesitan lo mismo, y no siempre hace falta lo más caro. Estas son las tres formas de trabajo que cubren casi todos los casos que nos llegan en la isla.
Webs corporativas y de servicios en Gran Canaria
Es el formato de la mayoría: entre cinco y quince páginas, una por servicio, más portada, contacto, sobre nosotros y avisos legales. Sirve para clínicas, asesorías, talleres, constructoras, empresas de reformas, gestorías, despachos. Negocios donde el cliente no compra online: te llama, te escribe o va a verte. La web tiene que hacer dos cosas, generar confianza y
facilitar el contacto, y no muchas más. Aquí lo que marca la diferencia no es la animación bonita. Es tener una página por cada servicio real, con texto suficiente para que Google entienda de qué va, fotos propias del equipo y del local, y las reseñas visibles sin tener que buscarlas. Solemos incluir un blog aunque el cliente diga que no va a escribir. Cuesta poco dejarlo montado y, si algún día se usa, está listo. Si no se usa, no molesta. Plazo habitual: de tres a seis semanas desde que tenemos los textos y las fotos. El cuello de botella casi nunca somos nosotros; es el material del cliente.
Tiendas online y reservas
Cuando hay que cobrar por la web, el proyecto cambia de escala. Para venta de producto trabajamos sobre WooCommerce, que es lo más flexible y lo que no te ata a una cuota mensual eterna. Configuramos pasarela de pago, IGIC correctamente aplicado —que en Canarias no es IVA y muchas tiendas lo tienen mal—, envíos por zonas y facturación automática. Para reservas es distinto. Un hotel, un apartamento, un restaurante o una empresa de actividades no vende cajas: vende plazas y fechas. Ahí hace falta un motor de reservas con disponibilidad en tiempo real, pago o señal online, confirmación automática y, si trabajan con portales, sincronización de calendarios para no vender dos veces la misma noche. Ese sistema lo desarrollamos nosotros cuando ninguna herramienta del mercado encaja, que pasa más de lo que parece. Un apartamento con normas de estancia mínima que cambian por temporada, o una excursión con cupos por barco y por horario, no entra en un plugin estándar. Plazo: de seis a doce semanas según la complejidad.
Una página rápida y bien hecha en varios idiomas
Dos cosas que en esta isla no son opcionales y que sin embargo fallan en la mayoría de las webs que auditamos. Merecen su apartado porque son la diferencia entre una web que trae clientes y una que solo está ahí.
Velocidad y diseño web en Gran Canaria: por qué aquí pesa más
Buena parte de tu tráfico entra desde un móvil, en la calle, con roaming y con prisa. Un turista buscando dónde cenar a las ocho de la tarde no espera cuatro segundos: se va al siguiente resultado. Los datos son bastante brutales. Entre uno y tres segundos de carga, la probabilidad de abandono sube alrededor de un treinta por ciento. Entre uno y cinco, se dispara mucho más. Y desde 2021 Google usa la velocidad como factor de posicionamiento, así que la web lenta pierde dos veces: pierde al que ya llegó y pierde posiciones para el que iba a llegar. Lo que hacemos: imágenes en WebP y al tamaño real en que se ven, fuentes cargadas desde nuestro propio servidor, nada de sliders automáticos en la portada, y los scripts de terceros retrasados hasta después del consentimiento de cookies. Alojamos en servidores europeos propios, no en un hosting compartido de veinte euros al año donde tu web comparte máquina con otras trescientas. Es una parte del precio que no se ve y que se nota todos los días. Objetivo que nos marcamos: por debajo de 2,5 segundos en móvil con 4G. Si tu web actual no llega, te lo enseñamos con la medición en la auditoría.
Multiidioma bien hecho
Casi todas las webs multiidioma que revisamos tienen el mismo fallo, y no se ve a simple vista. El traductor automático es el primero. Pone "Playa del Inglés" como "English Beach", traduce el nombre de tu propio negocio y deja frases que a un alemán le suenan a broma. En una web que vende servicios profesionales, eso mata la venta antes del primer párrafo. Traducción humana, siempre, al menos en las páginas comerciales y legales. El segundo fallo es técnico: las etiquetas hreflang mal puestas o directamente ausentes. Sin ellas, Google no entiende que la versión inglesa y la española son la misma página en dos idiomas. Las trata como contenido duplicado y acaba mostrando la que no toca al usuario que no toca. El tercero es dejar la mitad traducida. Menú en inglés y formulario en español, o páginas de servicio traducidas y avisos legales no. El usuario lo nota y desconfía. Montamos las tres versiones —español, inglés, alemán— completas, con hreflang correcto y con un selector de idioma visible. Si más adelante hace falta nórdico o francés, la estructura ya está preparada.
Qué pasa después de publicar la web
Publicar no es terminar. Una web es software, y el software sin mantenimiento se rompe. Aquí es donde muchas agencias desaparecen y el cliente se queda solo con un archivo que no sabe abrir.
Mantenimiento, copias y seguridad
Una web sin actualizar es una web que acaba hackeada. No es alarmismo: los ataques son automáticos, van barriendo internet y entran por plugins viejos con vulnerabilidades conocidas. No hace falta que nadie te tenga manía. Nuestro mantenimiento cubre lo básico y lo aburrido: actualizaciones de núcleo y plugins probadas antes en un entorno de pruebas, no directamente en la web en producción; copias de seguridad diarias guardadas fuera del servidor; certificado SSL renovado; y monitorización de caída, para enterarnos antes que el cliente de que la web no responde. Si algo se rompe, restauramos. En horas, no en días, y sin que el cliente pierda las reservas de la noche. También revisamos una vez al mes lo que se degrada solo: enlaces rotos, formularios que dejan de enviar porque cambió algo en el correo, fotos que desaparecen. Cosas pequeñas que nadie ve hasta que alguien intenta contactarte y no puede. Es un servicio mensual y se puede parar cuando se quiera. No hay permanencia.
La web es tuya
Esto conviene dejarlo claro porque en el sector no es lo normal. El dominio se registra a nombre del cliente, con sus datos, no a nombre de la agencia. Las claves de acceso al servidor, al panel y a las herramientas se entregan. El código es suyo. Las cuentas de Google Ads, Analytics y Business Profile se crean en su propia cuenta, con nosotros como usuarios invitados. ¿Por qué importa? Porque la forma más común de retener clientes en este sector es hacer que irse sea imposible. Dominio a nombre de la agencia, cuenta de Ads que no se puede llevar, hosting cerrado. El día que quieres cambiar, descubres que no tienes nada. Nosotros preferimos que el cliente se quede porque le compensa. Si un día quiere llevarse el proyecto a otro sitio, le pasamos todo y le ayudamos con la migración. Ha pasado y no ha pasado nada. Lo único que pedimos es que nos lo digan a tiempo para dejar las cosas ordenadas.
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Preguntas
Depende del número de páginas, de los idiomas y de si hay que cobrar online. En la página de tarifas hay órdenes de magnitud para situarse. El precio exacto sale después de la primera reunión, cuando sabemos qué hace falta de verdad.
Con los dos. WordPress cuando el cliente necesita gestionar contenido a diario y quiere autonomía. Desarrollo a medida cuando lo que hace falta es una aplicación y no una web. Recomendamos lo que encaja, no lo que nos conviene.
Sí. Es parte de cómo la montamos. Se entrega con una sesión de formación grabada para poder volver a verla.
Entre tres y seis semanas una web de servicios, entre seis y doce una tienda o un sistema de reservas. Contando desde que tenemos textos y fotos.
Los textos sí, en español, inglés, alemán y francés. Las fotos las coordinamos con fotógrafos de la isla. Y si el presupuesto no da, enseñamos a hacerlas con el móvil, que para redes es más que suficiente.
La revisamos gratis. Si se puede aprovechar, se aprovecha y sale más barato. Solo proponemos rehacerla cuando la estructura impide posicionarla, y en ese caso lo justificamos con datos.
Pide la auditoría.
0 €. El documento es tuyo aunque no sigamos.