maspalomas · inglés · meloneras
el invierno, no el verano
Agencia de marketing digital en Gran Canaria.
Lo que vale en la península no se aplica igual aquí. El calendario es otro, el cliente es otro, la competencia es otra.
scroll · cinco servicios
Diseñoweb
Páginas rápidas, en tres idiomas, hechas para reservar. No para enseñar un PDF.
para qué
Si la web es lenta o solo está en español, los anuncios queman presupuesto. Primero esto.
SEOlocal
Salir en el mapa de Google. De cuatro a ocho meses. Prometerlo en uno es mentira.
para qué
Ficha, contenidos y técnico. El noruego busca el hotel en septiembre, no en mayo.
GoogleAds
Campañas medidas. Cuentas a tu nombre. Si cortas, te quedas con ellas.
para qué
Search e idiomas. Sin permanencia. Un mes de aviso.
MetaAds
Instagram y Facebook para el que ya está en la isla y para el que reserva.
para qué
Turista y residente no ven el mismo anuncio. Lo separamos.
Softwarea medida
Reservas, automatizaciones, un login. El código, tuyo.
para qué
Cuando la web y los anuncios ya empujan, el software quita el Excel del medio.
Tres playas. Tres clientes.
Meloneras no es el Inglés.
La alta es el invierno.
Un mismo anuncio no les habla a todos. Primero decimos a quién le vendes. Luego se enciende la pata que toca.
Agencia digital Gran Canaria · sur de Gran Canaria
Tres WhatsApp y un PDF el viernes, o un login: reservas, mapa y campañas del mismo invierno.
- Web con uno, SEO con otro, ads en Madrid.
- La landing no habla con la campaña. El presupuesto se quema.
- Cuentas a su nombre. Si cortas, empiezas de cero.
- El número llega en un PDF. Tarde. Y cada uno cuenta lo suyo.
- Un hilo. Web, SEO, ads y software en el mismo escritorio.
- Si la web flojea, los ads se paran el mismo día. No hay que avisar a tres.
- Cuentas y código a tu nombre. Sin permanencia.
- El dashboard enseña reservas, mapa y campañas. No un recap suelto.
Cómo trabajamos
Auditoría gratis. Luego enciendes solo lo que te hace falta.-
01
Auditoría
Revisamos la web, la ficha de Google y la competencia. El documento es tuyo aunque no sigamos.
-
02
Enciendes una pata
Web, SEO o anuncios. No hace falta contratar las cinco. El resto queda en el mismo escritorio.
-
03
Cuentas a tu nombre
Sin permanencia. Un mes de aviso. Si una pata no suma, se apaga. No hay que avisar a tres.
Aquí la alta es el invierno. El artículo se escribe en julio. El anuncio, en octubre. Un anuncio en mayo llega tarde.
A tu nombre
- ×Permanencia. Si cortas, empiezas de cero.
- ×Cuentas de Ads a su nombre.
- ×Traducción automática ES/EN/DE.
- ×SEO prometido en un mes.
- ×El recap, un PDF el viernes.
- ✓Sin permanencia. Un mes de aviso.
- ✓Cuentas y código, tuyos.
- ✓Traducción humana. Tres idiomas de verdad.
- ✓SEO en 4–8 meses. Ads en días. Lo decimos.
- ✓Un login. Reservas, mapa y campañas.
Estamos.
Son las —:— en Canarias. Buena hora para mandar la web.
Qué se enciende.
sube la barra. se encienden servicios.
Empieza en cero. La auditoría no se cobra.
Preguntas
En toda la isla. Estamos especialmente centrados en el sur — Maspalomas, Playa del Inglés, Meloneras, San Fernando y el resto de San Bartolomé de Tirajana.
Sí. Redactamos las webs en esos idiomas con traducción profesional, no automática. También trabajamos en francés.
La publicidad, días. El posicionamiento orgánico, entre cuatro y ocho meses. Una web nueva, entre tres y ocho semanas. Prometer SEO en un mes es mentira.
No. Los servicios mensuales se pueden parar avisando con un mes. Las cuentas de Ads quedan a tu nombre.
Revisamos la web, la ficha de Google, la competencia directa en su zona y, si tiene campañas activas, lo que está pagando de más. El documento es tuyo aunque no trabajemos juntos.
este botón no factura
Pero puedes tocarlo
Calima, dunas, invierno. Los chips caen. El brief, no.
Lo de la isla, por escrito
El calendario, las playas, las cuatro patas. Mismo brief, otra mesa.
Lo que hace una agencia de marketing digital en Gran Canaria que trabaja sobre el terreno
En esta isla el negocio funciona distinto. Lo que vale para una empresa de la península no se aplica igual aquí, y lo que vale en Las Palmas tampoco se aplica igual en el sur. El calendario es otro, el cliente es otro y la competencia es otra. Antes de proponerles nada, esto es lo que damos por hecho.
Marketing digital en Gran Canaria: aquí la temporada alta es el invierno
En casi toda España el año se organiza alrededor del verano. Aquí, no. Cuando en Madrid empieza el frío es cuando se llena todo: noruegos, suecos, alemanes y británicos que reservan en septiembre y octubre para venir en enero y febrero. Eso cambia cosas muy concretas. Una campaña de Google Ads que arranca en mayo llega tarde a la mitad de su público. Un artículo sobre "qué hacer en Gran Canaria en invierno" hay que publicarlo en julio si se quiere que Google lo tenga posicionado cuando la gente empieza a buscar. Y las fotos de la web se cambian antes de la temporada, no durante. También cambia el gasto. Muchos negocios invierten fuerte entre octubre y marzo y desaparecen del mapa el resto del año. Es entendible, pero es un error: los meses flojos son justamente los que hay que aprovechar para trabajar el posicionamiento orgánico, que tarda en dar fruto y no cuesta más por hacerlo en junio. Cuando montamos un plan lo montamos sobre el calendario real de la isla. No sobre una plantilla.
Cada zona de la isla vende a un público distinto
Gran Canaria son varias islas dentro de una. El sur turístico, la capital, el norte, las medianías. Están a media hora unas de otras y no tienen nada que ver entre ellas. El sur es temporada, idiomas y volumen: Meloneras con familia y pareja de presupuesto alto, hotel de cuatro y cinco estrellas, paseo del Faro; Playa del Inglés con el cliente que decide sobre la marcha y busca desde el móvil a dos calles. Las Palmas es mercado local todo el año, más competencia y más agencias peleando por las mismas palabras. San Fernando, El Tablero, Vecindario y los pueblos del norte son residentes: gente que vive aquí los doce meses, que va al mismo taller, a la misma clínica dental y al mismo restaurante los domingos. Un mismo anuncio no puede hablarles a todos. El del sur necesita fotos cuidadas, reserva fácil y varios idiomas. El del residente necesita otra cosa: cercanía, teléfono visible, WhatsApp que se conteste. Lo primero que hacemos con un cliente nuevo es definir a cuál de esos públicos le vende de verdad. A veces resulta que le vende a dos, y entonces hacen falta dos caminos separados dentro de la misma web.
Servicios de marketing digital en Gran Canaria: web, posicionamiento, publicidad y software
Cuatro cosas, y las cuatro las hacemos nosotros. No subcontratamos el desarrollo ni el diseño. Se pueden contratar por separado, pero funcionan mejor juntas: una web bien hecha abarata la publicidad, y la publicidad enseña qué palabras hay que trabajar en el posicionamiento.
Diseño web y marketing digital en Gran Canaria: la página es la base de todo
Una web en esta isla tiene que cumplir tres condiciones que en otros sitios son opcionales.
Primera: cargar rápido con mala cobertura. Mucha gente entra desde el móvil, en la calle, con datos en itinerancia y sin ganas de esperar. Si la página tarda cuatro segundos, la mitad se va antes de verla. Trabajamos con imágenes optimizadas y sin florituras que no aporten nada. Segunda: hablar el idioma del cliente. Español, inglés y alemán como mínimo; nórdico si el público lo pide. Y traducción de verdad, no el traductor automático que pone "Playa del Inglés" como "English Beach" y tira la credibilidad por la ventana en el primer minuto. Tercera: que se pueda reservar o contactar sin fricción. Un formulario corto, un botón de WhatsApp que funcione y un teléfono que se pueda pulsar. Cada paso extra que le pones al usuario te cuesta reservas. Hacemos webs a medida y también tiendas online. Si ya tienen web y funciona, se lo decimos y trabajamos sobre ella; no vendemos rehacer todo por costumbre.
Posicionamiento en Google para negocios de la isla
El SEO es lo que hace que te encuentren sin pagar por cada clic. Tarda entre cuatro y ocho meses en notarse de verdad, y por eso conviene empezarlo cuanto antes. Aquí el trabajo tiene dos frentes. Uno es el mapa: la ficha de Google Business Profile bien montada, con categoría correcta, horarios de temporada actualizados, fotos propias y opiniones que se contestan. Para un restaurante o una clínica, la ficha vale más que la web. El otro frente son las búsquedas largas, las que hace alguien que todavía no sabe dónde va a ir. "Dónde comer cerca de las dunas de Maspalomas", "excursión en barco desde Puerto Rico", "apartamentos en Meloneras con vistas". Ahí es donde se gana tráfico que no está peleado a muerte por diez agencias de la capital. También revisamos lo técnico, que es lo que nadie ve y lo que suele estar roto: páginas duplicadas por el multiidioma, etiquetas hreflang mal puestas, versiones antiguas de la web que siguen indexadas. Un mes de arreglo técnico a veces da más resultado que un año escribiendo artículos.
Publicidad online para captar clientes en toda la isla
El posicionamiento tarda. La publicidad da resultado la misma semana. Lo lógico es usar las dos: los anuncios sostienen mientras el SEO madura, y luego se reduce la inversión sin quedarse a cero. Aquí van separadas porque son dos oficios distintos y dos presupuestos distintos.
Google Ads y marketing digital en Gran Canaria cuando la demanda ya está caliente
Google Ads sirve para captar a alguien que ya está buscando lo que tú vendes. No hay que convencerlo de nada: solo hay que estar ahí en ese momento y no pagar de más por estarlo. En una isla turística eso significa afinar mucho. Se puede segmentar por idioma del navegador, para que el anuncio en alemán le salga al alemán y no al que está de paso. Se puede segmentar por radio, para no pagar clics de gente que está en la capital y no va a bajar al sur. Y se puede subir la puja en las horas que de verdad convierten, que en restauración no son las mismas que en excursiones. El error más caro que vemos por aquí es la campaña montada hace tres años y nunca revisada: palabras genéricas que se comen el presupuesto, sin negativas, y con las conversiones mal medidas o directamente sin medir. Se paga durante meses sin saber si sirve de algo. Nosotros empezamos por auditar lo que ya hay. Muchas veces con el mismo presupuesto se puede sacar bastante más, y eso lo decimos antes de pedir un euro más de inversión.
Meta Ads: llegar al que todavía no te está buscando
Instagram y Facebook funcionan al revés que Google. Nadie entra buscando un restaurante; entra a mirar. El trabajo es interrumpir bien. Eso abre dos usos claros. El primero es el turista que ya reservó el vuelo y aún no ha decidido qué hacer aquí: se le puede impactar antes de que llegue, por país y por interés, y meterle la excursión o el restaurante en la cabeza semanas antes del viaje. El segundo es el residente, el de Vecindario o el de Telde, que es el que sostiene el negocio en los meses flojos y al que casi nadie le habla. Aquí manda el material. Un vídeo vertical grabado con el móvil en la propia terraza, con la luz de las siete de la tarde, rinde más que un montaje de agencia. Ayudamos a producirlo o guiamos al equipo para que lo haga sin depender de nadie. Y medimos: si de los anuncios no salen reservas, mensajes o llamadas, se cambian. No servimos informes de "alcance" e "impresiones" que no significan nada en caja.
Software y automatización para negocios canarios
Esta es la parte que casi ninguna agencia de la isla ofrece. Programamos. Cuando un negocio tiene un problema que ninguna herramienta del mercado resuelve bien, se lo construimos.
Reservas directas: dejar de trabajar para la comisión
Un apartamento que llena vía Booking entrega entre el quince y el veinte por ciento de cada reserva. Un restaurante que trabaja con plataformas paga por cada mesa. Una excursión en un portal de actividades puede estar dejando hasta un veinticinco. Los portales no se abandonan, y quien les diga lo contrario les está mintiendo: traen volumen y visibilidad que cuesta mucho igualar. Pero cada reserva que entra por su propia web es margen íntegro. Pasar del cero al treinta por ciento de reservas directas cambia la cuenta de resultados de un año entero. Para eso hace falta un motor de reservas propio que funcione de verdad: disponibilidad en tiempo real, pago online, confirmación automática por correo, y sincronización con los calendarios de los portales para no vender dos veces la misma noche o la misma plaza. Montamos ese sistema, y montamos también el incentivo que hace que el cliente reserve directo en vez de volver al portal: mejor precio, algo incluido, cancelación más flexible. Sin eso, la web bonita no cambia nada.
Herramientas hechas a medida para lo que a nadie le encaja
El resto del trabajo es más aburrido y más rentable: quitar horas de gestión manual. Cosas que hemos resuelto: hojas de cálculo compartidas por WhatsApp que se pisaban entre turnos, presupuestos que se escribían a mano uno por uno, listas de espera que vivían en una libreta, avisos de reserva que había que mandar cliente a cliente. Todo eso se automatiza, y lo que se recupera son horas de la persona que lleva el negocio. También conectamos lo que ya usan. Un TPV con la contabilidad, un CRM con el correo, el motor de reservas con el sistema de facturación. Muchas veces no hace falta cambiar de herramienta: hace falta que las que tienen se hablen entre ellas. Y desarrollamos aplicaciones completas cuando el caso lo pide, alojadas en nuestros propios servidores europeos. El código es del cliente. Si un día quiere llevárselo a otro sitio, se lo lleva; no trabajamos secuestrando proyectos.