zona · dunas
Maspalomas
Familia, volumen, temporada. El anuncio de Meloneras no le sirve. Alojamiento, restauración y comercio de las dunas.
Lo que pide una agencia de marketing digital en Maspalomas
Maspalomas no es una zona comercial cualquiera. Es un destino consolidado, con un público que repite año tras año y con una competencia que lleva décadas instalada. Eso cambia lo que hay que hacer para captar clientes aquí.
Marketing digital en Maspalomas para el alquiler vacacional
La mayor parte del negocio de esta zona es alojamiento: bungalós del Campo Internacional, apartamentos, complejos con décadas de historia y viviendas vacacionales registradas. Casi todos tienen el mismo problema y no siempre lo tienen medido. Llenan a través de portales y entregan entre el quince y el veinte por ciento de cada reserva. Sobre la ocupación de un año, esa comisión es el sueldo de una persona. Nadie propone salirse de los portales, porque traen un volumen que solo se iguala con años de trabajo. Lo que sí se puede hacer es recuperar una parte. Un huésped que ya se alojó contigo y que vuelve el invierno siguiente no debería entrar otra vez por Booking: ese ya es tuyo, y lo único que falta es que sepa reservar directo y tenga un motivo para hacerlo. Ahí es donde entra el trabajo: una web con motor de reservas propio, calendarios sincronizados para no vender dos veces la misma semana, y un incentivo claro para el directo —mejor precio, limpieza incluida, salida tardía— que en el portal no exista. Pasar del cero al treinta por ciento de reservas directas es un objetivo realista en dos temporadas, y cambia la cuenta de resultados del año.
El Campo Internacional, las dunas y el cliente que llega sin coche
Buena parte del turista de Maspalomas se mueve andando o en guagua. Eso condiciona más de lo que parece. Significa que la búsqueda desde el móvil, en la calle y con roaming, es la que decide. Si tu página tarda cuatro segundos en abrir, esa persona ya está mirando la del vecino. Si tu ficha de Google no dice bien el horario o no aparece en el mapa, no existes para quien está a doscientos metros. También significa que la distancia real pesa. Alguien alojado junto a las dunas no va a cruzar el municipio para cenar si tiene veinte opciones a diez minutos a pie. Por eso la segmentación por radio en publicidad tiene que ser estrecha, y por eso la ficha de Google vale aquí más que la web para restauración y comercio. Y hay un detalle que a mucha gente se le escapa: la zona tiene un público muy repetidor. Familias nórdicas que llevan quince inviernos viniendo al mismo complejo. Esa gente no busca en Google, busca el nombre que ya conoce. Trabajar la lista de clientes —correo, mensaje antes de la temporada, oferta de reserva anticipada— rinde más que captar desconocidos.
Lo barato aquí es cuidar al que ya vino. Servicios de marketing digital en Maspalomas
Los mismos cuatro servicios que ofrecemos en toda la isla, aplicados a lo que esta zona necesita de verdad. Se contratan por separado o juntos, y casi siempre conviene empezar por uno solo.
Webs y reservas: marketing digital en Maspalomas aplicado al alojamiento
Una web de alojamiento en esta zona tiene que resolver cuatro cosas concretas. Precios y disponibilidad que cambian por temporada, con estancias mínimas distintas en Navidad, en Semana Santa y
en un martes de junio. Idiomas: español, inglés y alemán como suelo, y nórdico si el público lo justifica. Pago o señal online, porque el que reserva desde Oslo en octubre no va a hacer una transferencia a ciegas. Y sincronización con los portales, que es lo que evita el sobrevendido y el disgusto. Además, fotos reales y actuales. Un complejo del Campo Internacional que enseña fotos de hace doce años pierde reservas frente a uno que las renovó, aunque el apartamento sea idéntico. Lo montamos para que el propio negocio pueda cambiar precios, cerrar fechas y actualizar textos sin llamar a nadie. Con una formación de una hora, no con un manual. Si ya hay web y el motor de reservas funciona, no la tocamos. Se mejora lo que falla y punto.
Publicidad para llenar las semanas huecas
En alojamiento el problema casi nunca es la temporada alta: es el hueco. La semana suelta entre dos reservas, el mes de mayo, el bloque de octubre antes de que arranque el invierno. Ese hueco se llena con publicidad y con antelación, no improvisando cuando falta una semana. Google Ads funciona para el que ya está buscando fechas concretas, y permite ajustar la puja al alza justo en los periodos que tienes flojos. Meta sirve para lo contrario: impactar en junio al nórdico que todavía no ha decidido nada de su invierno. El calendario es lo que la mayoría hace mal. Aquí se vende con meses de adelanto: la temporada de captación para enero es julio y agosto. Apagar la publicidad en verano porque "no hay gente" es apagarla justo cuando se reserva. Trabajamos con un plan anual de inversión que sube y baja según el calendario de reserva, no según el calendario de ocupación. Son dos cosas distintas y confundirlas cuesta noches vacías.
Posicionamiento local en San Bartolomé de Tirajana
Para un negocio con puerta a la calle o con zona de servicio, salir en el mapa de Google es lo que más rápido se nota. Y en esta zona está bastante mal trabajado, lo que lo convierte en la oportunidad más barata que hay.
Marketing digital en Maspalomas para salir en el mapa de Google
Cuando alguien busca desde el móvil, lo primero que aparece no son las webs: son tres negocios en un mapa. Ese bloque se lleva la mayoría de los clics y no depende de tu página, depende de la ficha. Lo que hay que tener en orden: la categoría principal correcta, que es lo que más pesa y que mucha gente elige a boleo; el nombre exacto del negocio sin meterle palabras clave, porque Google penaliza; la dirección escrita igual en todos los sitios donde aparezca; los horarios reales, incluidos los cambios de temporada y los festivos canarios; y fotos propias subidas con cierta regularidad. Hay funciones que casi nadie usa por aquí y que suman bastante: los servicios listados uno a uno, las publicaciones semanales, las preguntas y respuestas que puedes rellenar tú mismo con las dudas que te hacen a diario, y el enlace directo para reservar. Es un trabajo de unas semanas y se empieza a notar antes que cualquier otra cosa. Suele ser lo primero que tocamos, precisamente para que haya resultado visible mientras el resto madura.
Reseñas en cuatro idiomas
En una zona con público internacional, las reseñas tienen una particularidad: están escritas en varios idiomas y hay que contestarlas en el idioma en que llegan. Si tienes treinta opiniones en alemán sin responder, el siguiente alemán que mire tu ficha lo ve. Y la respuesta no es un trámite: la gente lee más las respuestas a las críticas que los elogios. Una contestación serena a una queja dura convence más que diez cincos seguidos. Lo importante además de la cantidad es el ritmo. Veinte reseñas en un mes y nada durante medio año es peor señal para Google que dos al mes de forma constante. Hay que montar un sistema, no una campaña puntual: un QR en la recepción o en la mesa, un mensaje automático al día siguiente de la salida, el enlace en la firma del correo de confirmación. Nunca se compran. Google las detecta cada vez mejor y la sanción puede llevarse la ficha entera. Ayudamos a montar el circuito y, cuando hace falta, a redactar las respuestas difíciles. Contestar enfadado a las dos de la mañana ha hundido más de un negocio.
Trabajamos aquí
Hay muchas agencias que venden servicios para Canarias desde Madrid o desde Barcelona. Funciona regular, y no por falta de capacidad técnica.
Conocemos la temporada porque la vivimos
Las diferencias no son teóricas, son de calendario y de detalle. Aquí la temporada alta es el invierno. Un plan de medios copiado del modelo peninsular invierte fuerte en primavera y baja en octubre, que es exactamente al revés de lo que hay que hacer. Los festivos tampoco coinciden: el Día de Canarias, la Bajada de la Rama en Agaete, las fiestas patronales del municipio mueven el negocio local y no aparecen en ningún calendario nacional. Luego está lo fiscal: aquí hay IGIC, no IVA, y con tipos distintos. Una tienda online configurada por alguien que no lo sabe está facturando mal desde el primer día, y eso es un problema que aparece meses después y cuesta arreglar. Y está el trato. En esta zona el negocio se cierra hablando con la persona, no rellenando un formulario. Poder tomar un café en el sitio, ver el local, entender por qué la terraza se llena a una hora y no a otra, cambia lo que se propone después. No decimos que desde fuera no se pueda. Decimos que se pierden cosas.
Cómo empezamos
Sin compromiso y sin presentación comercial de cuarenta diapositivas. Primero, una conversación de media hora, presencial o por videollamada. Qué vendes, a quién, qué te está funcionando y qué no. Muchas veces en esa charla ya sale una o dos cosas que puedes arreglar tú mismo esa semana. Después, la auditoría gratuita. Revisamos la web, la velocidad real en móvil, la ficha de Google, la competencia directa en tu zona y, si tienes campañas activas, lo que estás pagando de más. Sale un documento con las prioridades ordenadas por impacto. Ese documento es tuyo, trabajemos juntos o no. Si prefieres ejecutarlo con tu propio equipo o con otro proveedor, adelante. Y si al mirarlo vemos que lo que necesitas no es lo nuestro —que a veces lo que hace falta es cambiar la carta o abrir los domingos— también lo decimos. Cobrar por algo que no va a funcionar sale caro a los dos.
Preguntas
No. Es lo más frecuente en esta zona, pero trabajamos igual con restauración, comercio, clínicas, servicios profesionales y cualquier negocio del municipio.
Sí, y lo recomendamos al principio. Ver el local y la zona cambia lo que se propone después.
Sí, y redactamos webs y anuncios en esos idiomas con hablantes nativos. También en francés.
La ficha de Google, semanas. La publicidad, días. El posicionamiento orgánico, entre cuatro y ocho meses. Lo decimos claro antes de empezar.
No. Los servicios mensuales se pueden parar avisando con un mes.
Web, velocidad en móvil, ficha de Google, competencia de tu zona y cuentas de publicidad si las tienes. Documento con prioridades, tuyo aunque no trabajemos juntos.
Pide la auditoría.
0 €. El documento es tuyo aunque no sigamos.