Canaria 210 × 32 mm · corte
sangrado 3 mm
0%
corte
PLIEGO · --:--:--

04 · meta

Meta Ads en Gran Canaria

turista residente vertical
350 € / mes

Instagram y Facebook para el que ya tiene el vuelo y para el residente que sostiene los meses flojos.

el vídeo de la terraza rinde más
01

de tu caso Para qué sirve Meta Ads en Gran Canaria

sobre el terreno

Instagram y Facebook funcionan al revés que un buscador, y eso cambia todo lo demás. Entender la diferencia es lo que separa una campaña que vende de una que solo gasta.

Meta Ads en Gran Canaria: llegar antes de que te busquen

Nadie abre Instagram buscando un restaurante. Entra a mirar cosas, y tú apareces en medio. El trabajo consiste en interrumpir lo bastante bien como para que valga la pena. Eso, que suena a desventaja, es la gran oportunidad en una isla turística. Puedes impactar a alguien que está en Oslo en noviembre, que ya reservó el vuelo para febrero y todavía no ha decidido nada más: ni dónde cenar, ni qué excursión hacer, ni qué alquilar. En Google no lo encuentras, porque todavía no busca. En Instagram sí, porque está ahí todas las noches. Cuando llegue, tu nombre ya le suena. Y ese reconocimiento previo hace que la reserva salga más barata que si intentas captarlo cuando ya está aquí y compitiendo contigo hay treinta anuncios más. El segundo uso, igual de importante, es el residente. La gente de Vecindario, Telde, San Fernando o Las Palmas que vive aquí los doce meses. Es el público que casi nadie trabaja en el sur porque todos miran al turista, y es el que llena el local un martes de junio. Son dos campañas distintas, con dos mensajes distintos. No se mezclan.

La diferencia con Google, en una frase

Google capta demanda que ya existe. Meta crea demanda que no existía. Eso tiene consecuencias prácticas. En Google, quien hace clic ya sabe lo que quiere y la conversión llega rápido, a veces el mismo día. En Meta, el camino es más largo: alguien ve un vídeo, se acuerda tres días después, entra al perfil, mira las fotos, y reserva una semana más tarde. Si mides solo el clic inmediato, parece que no funciona y lo apagas justo cuando estaba empezando a hacer efecto. Por eso los plazos de evaluación son distintos. Una campaña de Google se juzga en cuatro semanas. Una de Meta necesita entre seis y ocho para verse de verdad, y hay que mirar también lo que entra por otras vías: mensajes directos, llamadas, gente que aparece diciendo "os vi en Instagram". Tampoco compiten por el mismo dinero, aunque el presupuesto salga del mismo sitio. Lo habitual es empezar por Google si necesitas caja ya, y añadir Meta cuando quieres crecer más allá de la demanda que ya te busca. Si el negocio es muy visual —hostelería, alojamiento, actividades, estética, reformas— Meta suele rendir tanto o más que Google.

sigue por aquí

sin letra pequeña

Preguntas

Funciona especialmente bien en lo visual: hostelería, alojamiento, actividades, estética, reformas, comercio. En servicios profesionales rinde menos y suele ser mejor empezar por Google.

No. La publicidad no depende del número de seguidores; se paga por llegar a quien tú elijas. Un perfil con cien seguidores puede tener campañas rentables.

O los producimos con fotógrafos de la isla, o formamos al equipo para que los haga con el móvil. La segunda opción suele funcionar mejor y permite renovar más a menudo.

Cada cuatro o seis semanas de media. Un anuncio que ya ha visto mucho el mismo público deja de rendir, y se nota en los datos antes de que se hunda.

De seis a ocho semanas para juzgarlo bien. Menos de eso es demasiado pronto, porque el camino desde que alguien ve el anuncio hasta que reserva es más largo que en un buscador.

Es un servicio aparte. La publicidad y la gestión de contenido son dos trabajos distintos y se contratan por separado, aunque conviene que estén coordinados.

el siguiente paso

Pide la auditoría.

0 €. El documento es tuyo aunque no sigamos.