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Google Shopping en Gran Canaria
Producto, precio y foto a quien ya busca comprar. El feed limpio es donde falla la mayoría.
Cómo funciona Google Shopping en Gran Canaria
A diferencia de una campaña de texto, aquí no eliges palabras clave: Google decide cuándo mostrar cada producto leyendo la información que le mandas. Por eso la calidad de esa información lo es casi todo.
Google Shopping en Gran Canaria: el feed lo decide todo
El feed es el archivo con todos tus productos y sus datos que se envía a Google. Título, descripción, precio, disponibilidad, marca, identificador, imagen, categoría. Google lee eso y decide para qué búsquedas enseñar cada producto. No hay palabras clave que elegir: el título del producto es la palabra clave. Si tu título dice "Ref. 4471 - Negro", nadie lo va a ver nunca. Un título que funciona lleva la información en el orden en que la gente busca: marca, tipo de producto, modelo, característica relevante, talla o tamaño. "Nike Pegasus 41 zapatilla running hombre talla 43" enseña a Google exactamente para qué sirve. Lo mismo con los atributos. Un feed con la categoría de Google mal asignada, sin identificador de producto o con la disponibilidad desactualizada rinde una fracción de lo que podría, y a veces provoca que Merchant Center rechace productos enteros sin que nadie se entere. Antes de tocar ninguna campaña, revisamos y limpiamos el feed. Es donde está la mayor parte del resultado y donde casi nadie mira.
Merchant Center con las particularidades canarias
Aquí hay dos cosas que rompen las cuentas de tiendas canarias y que una agencia peninsular no anticipa. El impuesto. El precio que Google muestra tiene que coincidir exactamente con el que ve el cliente al llegar a la ficha. En Canarias se aplica IGIC y no IVA, con tipos distintos, y si la configuración de impuestos de Merchant Center no refleja lo que hace la tienda, aparecen discrepancias de precio. Google es estricto con esto: primero avisa, después suspende productos y puede llegar a suspender la cuenta. Los envíos. Merchant Center exige configurar tarifas y plazos de entrega, y aquí es donde se complica. Si vendes desde Canarias a la península, cada envío pasa por aduana con su despacho, lo que añade coste y días. Si esos plazos no están declarados con honestidad, el cliente recibe tarde, reclama, y las valoraciones del vendedor caen. También hay que decidir y declarar bien a qué zonas vendes de verdad. Anunciarse a toda España cuando en realidad solo sirves el archipiélago genera pedidos que no puedes atender en condiciones. Lo configuramos y lo comprobamos con pedidos reales de cada zona fiscal antes de activar campañas.
Cómo montamos las campañas de Google Shopping en Gran Canaria
Con el feed limpio y Merchant Center en orden, la parte de campañas es más sencilla de lo que parece. Lo importante es no meterlo todo en un mismo saco.
Estructura y separación por rentabilidad
El error más común es una sola campaña con todo el catálogo dentro. Cuando se hace así, los productos que más venden se comen el presupuesto, o peor: Google lo reparte hacia lo que tiene más volumen de búsqueda aunque tenga peor margen. Y no puedes decidir nada, porque no ves qué pasa con cada grupo.
Nosotros separamos por criterios que tengan sentido en tu negocio: por margen, por categoría, por rotación, o aislando los productos estrella. Así se puede subir la inversión donde de verdad deja dinero y bajarla donde solo genera tráfico. También conviene separar el tráfico de marca del genérico. Alguien que busca tu nombre y una referencia concreta ya te conoce y sale muy barato; alguien que busca en genérico está comparando y compite con todo el mercado. Mezclarlos oculta la realidad de ambos. Y hay que revisar los términos de búsqueda igual que en una campaña de texto, para excluir lo que no interesa: búsquedas de repuestos si no los vendes, de segunda mano, o de una marca que solo tienes en un modelo.
Medir el margen, no las ventas
En comercio electrónico es fácil engañarse con el retorno. Una campaña puede mostrar un retorno excelente vendiendo el producto con el margen más bajo del catálogo, y estar perdiendo dinero en realidad. Por eso, cuando el cliente puede darnos los márgenes por categoría, trabajamos sobre beneficio y no sobre facturación. También hay que tener en cuenta las devoluciones, que en algunos sectores son altas y no aparecen en el panel de Google. Una venta devuelta cuenta como conversión y no lo es. Y el valor del cliente a lo largo del tiempo: en productos de recompra, el primer pedido puede salir a coste cero de beneficio y ser igualmente rentable si esa persona vuelve tres veces al año. Eso cambia cuánto se puede pagar por captarla. Montamos la medición con el valor real de cada pedido, no con un valor fijo por conversión, y revisamos mensualmente qué categorías dejan dinero y cuáles no.
Junto al resto del trabajo
Shopping rinde más cuando no está solo. El mismo esfuerzo de catálogo sirve para varias cosas a la vez.
Shopping, búsqueda y orgánico
Aparecer en varios sitios a la vez para la misma búsqueda multiplica la probabilidad de clic. El bloque de productos con foto arriba, un anuncio de texto, y el resultado orgánico: quien está comparando te ve tres veces. Además, el trabajo se solapa mucho. Un catálogo con títulos correctos, atributos completos y disponibilidad actualizada es lo que necesita el feed de Shopping y también lo que necesita el posicionamiento orgánico de las fichas. Hacer uno adelanta el otro. Y hay una ventaja que se aprovecha poco: Shopping enseña en semanas qué productos y qué términos convierten de verdad. Esa información es oro para decidir en qué categorías invertir el esfuerzo de contenido, en lugar de escribir a ciegas durante meses. Por eso, en tiendas que empiezan, solemos recomendar arrancar por Shopping y usar sus datos para dirigir el trabajo de posicionamiento.
para ecommerce Remarketing y carritos abandonados
La mayoría de la gente que añade un producto al carrito no compra en esa visita. Es normal y no es un fallo de la tienda. El remarketing consiste en volver a aparecer delante de esa persona: en Google, con los productos exactos que estuvo mirando, y en redes. Es de lo más rentable que existe porque no hablas a desconocidos sino a gente que llegó hasta el final y se echó atrás. Se puede afinar por comportamiento: quien vio un producto, quien lo añadió al carrito, quien llegó al pago y no terminó. Cada nivel merece un mensaje distinto, y al que estuvo más cerca se le puede dar un incentivo que a los demás no. Y hay que excluir a quien ya compró, para no gastar dinero enseñándole lo que acaba de pedir. Es un fallo frecuente y molesta al cliente. Todo esto requiere la medición bien montada y el consentimiento de cookies correctamente configurado. Sin eso, no existe.
Preguntas
No. Funciona con catálogos pequeños, y a veces mejor, porque se puede cuidar cada ficha.
Las causas más comunes son discrepancia de precio entre el feed y la tienda —muy frecuente por la configuración de IGIC—, falta de identificador de producto o imágenes que no cumplen los requisitos.
Sí, pero hay que declarar plazos y costes de envío con honestidad, porque cada envío pasa por aduana. Ocultarlo genera reclamaciones y hunde las valoraciones.
Lo genera la tienda y lo revisamos y optimizamos nosotros. Si la plataforma no lo produce bien, montamos el proceso que lo corrige.
Para venta de producto, Shopping suele rendir más. Las de texto siguen sirviendo para marca y para categorías donde la foto importa menos.
De cuatro a seis semanas para tener datos fiables. Antes de eso, juzgarla no tiene sentido.
Pide la auditoría.
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